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Semblanzas

October 11th, 2009

Un espacio para recordar a Miembros de AIELC , a través de la Semblanza Literaria

 

CATA KAHAN 

 

‘La poeta y pintora Catalina, Kahan, mi madre’ por Ernesto Kahan 

 

 

 

     La poeta y pintora Catalina, Kahan mi madre    Falleció el día 3 de Abril, 2009 a la edad de 95 años. Después de un doloroso período de seis meses debido a una enfermedad maligna, cerró sus ojos para siempre mientras pidió escuchar la “Canción del Amor” cantada por Edith Piaff.


Cata, según la llamaban, nació en C. Casares, provincia de Buenos Aires, Argentina en 1913. Su inclinación hacia las artes se  remonta a su juventud cuando estudiaba en el Liceo Nacional de Señoritas de la ciudad de Buenos Aires. Fundadora y ex presidenta de filiales de la Asociación Femenina WIZO en Argentina e Israel. Presidenta Honoraria de la Organización Latinoamericana (OLEI) de Israel en Kfar Saba.

 

 Expuso sus pinturas en numerosas exposiciones en Israel y el extranjero, incluso en la exposición internacional ambulante de pintores latinoamericanos sobre el tema “Jerusalén” organizada por la organización cultural CICLA. Dirigió hasta el final de su vida la sección “Crónica de libros” de la Revista OLEI Kfar Saba. Secretaria de actas de Literaria BRASEGO. Miembro de talleres literarios. Miembro de AIELC – Asociación Israelí de Escritores en Lengua Castellana.

 

Entre los libros publicados de encuentran “De Casares a Kfar Saba y a la luna” Israel 2007, Coautora de la antología “Los Escritores del Alba”, Ed. CERTEZA. Zaragoza, España 2001, de la antología “Vigilias Nocturnas”, Ed. Dorgraf, Tel Aviv, 2005, en la Hangchon Literature Complete Collection, y finalmente el mismo día que falleció, llegó por correo el No de ISBN para el último libro titulado “KAFAR SABA, NUEVO AMOR”,  que escribió conmigo y otros cuatro autores. ¡Tanto quería verlo publicado!

 

Hace un mes hizo un esfuerzo descomunal levantándose de la cama, vistiéndose y poniéndose en manos de un peluquero que vino a la casa, para sacarse una foto grupal para el libro con los poetas. El libro saldrá de la imprenta en seis días, pero ella ya no lo verá.
Deja dos hijos, Diana y Ernesto, seis nietos, Marina, Silvina, Denisse, Sebastián, Gastón y Andrés, nueve bisnietos e innumerables amigos y admiradores.

 

Prof. Ernesto Kahan

  

 

Fecha: sábado, 3 de abril de 2010

De: Hugo Leguizamón
Recordando a Catalina Kahan
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

Querido Ernesto, hermanos de la poesía.  Hoy se cumple un año desde que Catalina Kahan nos dejara. Mujer sensible y creadora de pictóricas palabras, de quien conservo un libro de poemas y un imborrable recuerdo de juventud pero en especial, el reconocimiento a la autora de los días de mi entrañable amigo y hermano, el Dr.Ernesto Kahan. Quiero rendir homenaje a su memoria y saludara los demás miembrosde su familia en este primer aniversario de su fallecimiento con un poema que me inspiró la triste noticia de su partida

 

 

                            

                                                      

        a Catalina Kahan

 

         De Casares a Kfar Saba

          fue alondra, fue nube

             viajera del paisaje

          y de las cosas amadas

       

           Se hizo árbol, poesía

          lirio del campo, mujer

         de su pampa el perfume

 

 …el arcano florecer

          que late en las semillas

          ¡como un dorado sueño

          de emigrantes girasoles!

 

           ¡Oh Cata!

  yo nunca vi sus cuadros

sin embargo los presiento

         porque allá en mi juventud

            noté en sus ojos claros

           albores de un nuevo día

            la fe en otros hombres

                juntas las manos…        

                ¡el pensamiento!         

               para honrar la vida

 

         Y son versos sin palabras

               poemas para mirar

               Consteladas raíces

              de un suelo lejano

             primigenio y austral     

 

  Sí, con lunas del sur

                   nació Catalina,

             pero no tuvo fronteras

               del Plata a Jerusalén

           de Los Andes al Hermón

             mares, nieve… arenas

           acompañaron sus pasos

                ¡míticas colinas!…

            y el naranjo atardecer

                acaso la vio pasar

         con su ponchito de alpaca

               anudado al corazón

 

              Para nosotros… ¡Cata!

                     -por siempre-

         que en vuelo plegó sus alas

          bajo el sol de medio Oriente

            y una canción de la Piaf

 

 

 

   Hugo E. Leguizamón

 

 

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